Por pedir que no falte

No quiero dar las gracias, sólo quiero que la gente que estuvo conmigo en el 2016, también lo esté en éste. Quiero no arrepentirme de nada porque lo haya hecho todo. Quiero equivocarme todas las veces del mundo y seguir sin aprender de esas equivocaciones. Siempre he sido de encariñarme con la piedra, tanto que ya le he hecho un hueco en mi estantería. Quiero que me regalen tiempo, mucho tiempo, es el mejor regalo que se le puede pedir a alguien.

secciones-master-pnlPor pedir, pediría que el año que viene por estas fechas seamos los mismos que ahora, ni más ni menos. Quiero cambios, siempre son sinónimo de que algo va bien, sólo debes preocuparte cuando todo siga como el año anterior.

Pido amor del que empalaga y espacio del que agobia por no saber de ti. Pido experimentar con cosas a las que he dicho ‘yo nunca’, y arriesgar sabiendo que obtener un sí por respuesta será bastante improbable. Pero, ¡ojo!, todo lo que es improbable es por lo tanto probable.

Pido que te quedes sin pedirlo, que me abraces hasta agobiarme y tenga que pedirte por favor que me sueltes. Quiero que te vayas, y que te des cuenta de lo que pierdes y lo que ganas cuando lo estés haciendo.

Pido no conformarme y gritar un ‘no’ cuando sepa que es necesario. Pido saber decir adiós a lo que no aporte en mi vida. Aporta o aparta, y si no lo haces por ti mismo, mis ganas de este nuevo año te enseñarán dónde está la salida, de emergencia a ser posible. baile-rock-and-roll

Quiero dejar la cobardía a un lado y atreverme a todo lo que un día no fui capaz. Quiero tener agujetas de tanto reír, y también en el corazón de tanto querer sin importar las consecuencias. Pido viajes y cultura. Pido noches largas y días cortos por no ser capaz de parar el tiempo con tanta risa.

Tengo más de dos mil diecisiete razones para llevar a cabo todo lo anterior, porque vivir es lo más bonito que tiene la vida, y eso es lo mejor que le puedo pedir a este año.

Corazón de mimbre

Cada vez tenemos más grande la cabeza y más pequeño el corazón. Somos máquinas de pensar, analizar, pero hemos repetido curso en eso de sentir. De hecho, algunos han vuelto a primaria, cuando otros, por el contrario, hemos cogido carrerilla e incluso ya tenemos un máster con matrícusecciones-master-pnlla de honor en esto del amor, o desamor, llámalo “x”.

Desconfía. Desconfía siempre, así las decepciones serán más llevaderas e irás a la moda, te lo aseguro, la frialdad está a la orden del día.

Me has convertido en cubitos de hielo cada vez más difíciles de derretir. Has hecho que construya muros tan grandes como mis sentimientos, tan altos e infranqueables que ya casi me tapan el sol.

Has hecho que pague con tus monedas a los demás, y te advierto que me ha salido carísimo. Has hecho que cada vez entienda menos el significado de la palabra ‘compromiso’, pero por suerte he aprendido más sobre la palabra ‘cobardía’ desde que te conocí.

Sólo me queda darte las gracias por ser como eres, por ponerme la zancadilla y cortarme las alas, gracias a eso he aprendido a coserme las plumas y ahora vuelo más alto que nunca.wpid-2013-07-09-10-11-13

Gracias por hacer de mis debilidades mis actuales fortalezas, y por hacer que la seguridad se apodere de mí. Gracias por hacer que tenga claro lo que no quiero, y por enseñarme que todo el mundo es prescindible.

Gracias, de verdad, ahora sé que nadie muere por nadie, y te aseguro que este pez tampoco muere ya por tu boca.

Cambia de mar..

 

Ya es demasiado tarde, princesa.

Te prometió que iba a quedarse toda la vida, pero salió corriendo, dejando atrás miles de momentos, borrando los te quieros que juró, sabiendo que las dudas y los arrepentimientos iban a llegar tarde o temprano. Corrió, sí. Corrió como si el mayor de sus miedos fuera a alcanzarla, como si no hubiera un mañana, y como si Heath Ledger, en el papel de Joker, estuviera persiguiéndola.

Corrió porque era la opCaptura de pantalla 2016-05-31 a las 2.17.19ción más fácil; porque le dio miedo que descubrieras sus debilidades e inseguridades; porque estaba empezando a nacer en ella un sentimiento del cual no iba a salir ilesa; y porque aparentar tener una actitud fría cada vez se le estaba haciendo más difícil.

Siguió corriendo porque era cobarde; porque estaba mejor con los pies en la tierra que saltando al vacío; porque los deportes de riesgo nunca habían sido lo suyo; y porque no le gustaba empezar juegos que ya sabía que iba a perder.

Ella estaba acostumbrada al hielo, a su zona de confort, a no dar explicaciones ni a quien las merecía. No le gustaba cortarse las alas si veía que el vuelo iba a ser más largo de lo que esperaba, prefería vuelos cortos y firmes, a vuelos largos y sin equilibrio. Solía decir que la vida estaba llena de cuentos de nadas, y por eso huía de ellos.

El refrán ‘quien no arriesga, no gana’ nunca había ido con ella, le gustaban las cosas fáciles y tú, por el contrario, habías sido un rompecabezas que no era capaz de resolver; un trabalenguas imposible de recitar.

Pero a pesar de todo, no estaba huyendo. A veces la cabeza necesita un descanso, un respiro que le ayude a amueblarse y aclarar ideas; un tiempo para volar y ver desde arriba las cosas mejor, más claras. El problema es que, a veces, cuando todo se ve finalmente más nítido, ya es demasiado tarde para regresar, porque los te quieros ya no suenan igual, ni tan altos; las vivencias ya pasaron a ser recuerdos que algún día te hicieron feliz; los besos ya no saben igual; las canciones ya no pertenecen a las mismas personas que antes; y la llama cada vez es más pequeña.

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Y tú, ahí donde te ves, intentas que  parezca que nada ha cambiado, que  todo permanezca tal y como lo  dejaste; como si aquel día no  hubieras  echado a correr sin  importarte las consecuencias.  Vuelves siendo tan  caprichosa como  siempre, exigiendo  algo que ya no te  pertenece y  queriendo que todo sea a  tu antojo. Vuelves como si tus miedos  ya no estuviesen y hubieras tomado la decisión de ser valiente. Pero abre los ojos, las cosas no siempre son como uno quisiera. Ya es demasiado tarde, princesa.

Capítulo 13.

No puedo dejar de recitarte,

es la única manera

que tengo de estar contigo sin ti.

Los versos que me dabas

se me han quedado grabados

y siguen rellenando páginas

aunque la única que escriba ahora sea yo.

Pero esta tinta en blanco

continuará pintando hojas vacías,

hasta que un día

mis manos se cansen de escribirte,

mi cabeza de pensarte,

y mi boca de recitarte.

Hasta entonces,

seguiré coloreando huecos en blanco

que puedan hacerme olvidar

que el final de este libro de trece capítulos

ya está escrito con punto y final,

sin opción a puntos suspensivos..

Hasta siempre, amor..

Por si estás leyendo esto o algún día diese la grandiosa casualidad de que topes con ello.. Esto es para ti, para el que ha compartido conmigo más de algún año de su vida, para el que ha sido el hombro en el que he llorado infinidad de veces, mi refugio preferido, mi confidente y acompañante en el camino durante años.

Esto es para él, la suerte de mis martes y 13, el culpable y protagonista de muchos de mis quebraderos de cabeza, el que conseguía sacarme de mis casillas en menos de un segundo, el que me hacía reír hasta llorar, y el ladrón de muchas de mis sonrisas.

La vida ha hecho que deje de hablar de ti en presente para empezar a hacerlo en pasado. Y es que, como bien nos dijimos una vez, a veces madurar significa dejar ir a personas que quieres, por motivos ajenos a ti, para que ambos podáis ser felices.

imagesQuerer no siempre es sinónimo de poder, ya que, en ocasiones, se quiere pero no se puede. Y nos tocará pensar que ya no habrá más un ‘nosotros’, sino que caminaremos por destinos distintos que no tendrán ningún tipo de conexión entre sí. Nos tocará pensar que los besos que compartíamos probarán otras bocas y tendremos que hacer de tripas corazón. Pensar que habrá mil confidencias que nunca saldrán a la luz porque eran nuestras, tuyas y mías, y sólo nosotros sabemos el mundo de sentimientos que llevamos dentro.

Pero la vida consiste en seguir; en sumar y seguir, por lo que las etapas se cierran paran dejar paso a otras. Y ya sólo puedo pedir que te cuiden aunque sea la cuarta parte de lo que yo intenté hacerlo; que te quieran la mitad de lo que un día te quise; y que te respeten, más si cabe, de lo que un día te respeté yo.

Esto es para ti, para la casualidad más bonita que he tenido. Cuídate mucho, acuérdate siempre de ser feliz por encima de todo, y no te olvides de ser tú, la vida es demasiado corta para no ser quien eres.

Hasta siempre, amor..

¡Brindemos!

Pues sí, va a ser verdad eso de que los altibajos son buenos, de que para saber lo alto que estamos, de vez en cuando es bueno caer, porque desde abajo se ven las cosas de distinta forma. Es verdad que tenemos que perder algo para poder apreciarlo, y quien diga lo contrario que tireIMG_1582 la primera piedra. Es verdad que es muy fácil decir te quiero y muy difícil demostrarlo, pero yo suelo desconfiar de esa gente que regala los ‘te quiero’ a la ligera. Hay que confiar en hechos, no en palabras, porque las cosas al hacerse se dicen solas.

Es verdad que las noches de verano dan la vida, pero hay veces que las cosas sólo se arreglan con un par de tacones. Es cierto que hay que vivir la vida, el ahora, y no vivir pensando en lo que pasará mañana. Por eso quiero brindar por este verano y por los que vienen, por los que se atreven con todo y no les da miedo un ‘no’ por respuesta, por aquellos que se arriesgan sin miedo a perder, por los que hacen todo sin esperar nada a cambio, por los atardeceres contigo y sin ti.

Quiero brindar por los que están conmigo y los que han estado, por los que bailan hasta que duelan los pies, por los que si les dices ‘ven’ lo dejan todo, y por los que son capaces de apreciarte sin haberte perdido antes. Brindo por las conversaciones de madrugada, por las palabras y las personas sinceras, por las tardes de cañas en buena compañía, por los planes de peli y manta, por los momentos eternos, por los detalles. Quiero brindar por ti, por mi, por ti conmigo y contigo por mi, por nosotros, por ellos y por los de más allá, por las canciones que hace tiempo que dejaron de ser canciones para convertirse en personas, por las fechas que nunca se olvidan, y por las sonrisas que tienen nombre y apellido. brindis

Brindo por esas amigas que han pasado a ser hermanas, por los que luchan diariamente por lo que quieren, por los que viven de ilusiones, por los que derrochan positividad y consiguen contagiarla, por los quiero y puedo, por los que hacen hoy lo que podrían dejar para mañana, por los que ven el vaso medio lleno y consiguen llenar el de los demás.

Brindo por todo, lo bueno y lo malo, porque de todo se aprende; brindo por las experiencias, por crecer y por dejarse enseñar. Brindo por brindar, porque en la vida siempre hay algo que celebrar.

¡Brindemos!

#treboltrece

De cero a diez

Me puede gustar un hombre tanto como una mujer. Me seducen las mentes, me seduce la inteligencia, me seduce una cara y un cuerpo cuando veo que hay una mente que los mueve que vale la pena conocer. Conocer, poseer, dominar, admirar. Yo hago el amor con las mentes. Hay que follarse a las mentes.” – Dante en Martin (Hache)

-¿Crees que la gente es mala por naturaleza?
-No, simplemente donde tú ves un 10 yo veo un 0
-No entiendo a qué te refieres
-Sí, verás. Cuando tú conoces a una persona partes de la base de que es un 10, y poco a poco te va decepcionando hasta que piensas que es un 0. Yo, por mi parte, cuando conozco a una persona la veo como un 0 que tendrá que demostrarme, si quiere, que puede ser un 10.”

En aquella breve conversación se resumió la manera en la que hace muchos años decidí vivir mi vida. Antes de que nadie se lance a decir que los hombres nacen buenos y que hay que ver las partes positivas de cada persona, diré que en este post no estoy hablando de maldad.

Más bien estoy hablando de lo que tiene una mente que merece la pena. Por lo menos para mí. Estoy hablando de lo que últimamente ya no se hace. Estoy hablando de follarse a las mentes, de los ceros que se convierten en dieces, de los dieces que te recuerdan por qué hay personas por las que estaríamos dispuestos a cualquier cosa a cambio de nada. Hablo de las mentes maravillosas.

A lo largo de mi vida he tenido la suerte de encontrarme con todo tipo de gente. Me he encontrado con el tipo de persona de la que no esperas nada y no te da nada, con la persona de la que no esperas nada y te lo da todo, con la persona de la que lo esperas todo manos-pareja2y no te da nada y por último con las personas de las que lo esperas todo y te lo dan todo. Las últimas, las menos, por supuesto.

Al final, después de atravesar ese complicado momento en el que nos damos cuenta de que nadie es perfecto y de que la decepción duele más que el enfado, comprendí que cuando esperas algo de alguien y ese alguien te da exactamente ese algo, es que has conectado a la perfección, aunque sea por un breve instante, con otra mente. Y os puedo asegurar que no tiene precio. De hecho, es probable que sea una de las pocas cosas que no tienen precio hoy en día.

Y cuando te pasa eso, no quieres parar. Cuando encuentras una mente capaz de ir de cero a diez, adelantándote por la derecha y retándote a que tú también lo hagas…eso, amigos, eso es rematadamente sexy, y no eso que nos hemos inventado de las tartas de diseño y las tallas irrisorias.

Hemos ido a parar al siglo de los aviones que van y vienen, de los que van y no vienen nunca más nadie sabe bien por qué y de los que vienen que mejor que no hubiesen venido nunca. Vivimos en el siglo de las distancias cortas y las relaciones a distancia y todavía no hemos entendido que basar cualquier relación en un aspecto físico significa firmar de antemano un contrato de caducidad. Porque hemos dejado de hacer el amor con las mentes y hemos reducido la curiosidad a un montón de sábanas.

¿Pero y qué hay de lo que mueve al cuerpo? ¿Qué hay de vosotros? Sí. ¿Qué hay ahí dentro? ¿Algo que merezca la pena ser contado? ¿Hay algo en vosotros que un ciego sería capaz de ver?

Me refiero a eso que os mantiene despiertos desde las siete a la mañana hasta a las doce de la noche, lo que hace que los lugares a los que vais sean un poco diferentes a vuestro paso y lo que hace que las demás personas se pregunten por qué no os han conocido antes. Me refiero a lo que marca la diferencia entre una col de Bruselas y una persona. A eso que hace que a veces, sin conocer de nada a alguien, digamos que hay ‘feeling’, músculos y curvas aparte. Me refiero a las piezas de un puzzle cuando encajan.

Siempre he pensado que los humanos somos extremos en busca de un medio que nos haga socialmente aceptables. Por eso creo que los extremos se atraen, porque a veces la única manera de encontrar el equilibrio es encontrar una mente maravillosamente opuesta a la nuestra. Por eso creo que hay mentes que encajan a la perfección. Por eso hay que follarse a las mentes.

fondos-de-amor-3Por eso os invito a intentarlo, a no parar de hacerlo si sabéis de lo que hablo. A ser ese alguien de quien otro alguien espera todo, y darlo todo. Darlo extremadamente todo. Os invito a trabajar eso, esa parte de vosotros que no se ve pero que marca la diferencia entre vosotros y los demás, porque lo último que se arruga siempre es la inteligencia. Hacedlo, porque siempre es mejor compartir cuarenta años de cama con alguien con aspiraciones mentales que con alguien con la mente aspirada. Sí, porque a buen entendedor pocas palabras bastan. Dejémoslo en que hay cabezas que valen miles de kilómetros, y otras que no valen ni una parada de metro, por supuesto. Y espero sinceramente que la vuestra sea una de las primeras.

Os invito a que os atraigan las mentes que ven soluciones ante los problemas, las que saben lo que es importante y lo que es accesorio, las que nunca tienen suficiente. Bailad con las mentes claras que esconden algo que no comparten con cualquiera y aquellas capaces de guardar un secreto, bailad con las mentes que son como la heroína.

Buscad las mentes que cambian el mundo porque están diseñadas para ello y no saben hacer otra cosa, las mentes que te retan a hacerlo todavía mejor cuando las cosas no pueden ir peor de lo que van. Acercaos a las mentes que son como un bidón de gasolina esperando a que alguien encienda una cerilla, porque llegado un momento os daréis cuenta de que ese es el tipo de mente con las que nunca te cansas te hacer el amor, o lo que sea que se hace ahora.

Os invito a mirar en las mentes que encuentran en la adversidad una manera de hacerse más fuertes, las que van de frente porque los perfiles sólo muestran la mitad, las que hacen que no puedas consumirlas de manera responsable, las que han comprendido que la vida es tan corta que si no haces lo que quieres al final es como si no hubieses hecho nada.

Os invito a que hagáis algo de lo que nunca os vais a arrepentir.

By El Cajón de Gatsby.

Los momentos de mi vida

He tenido más de una razón para echar a correr y no mirar atrás, pero huir es de cobardes, ¿no?. He querido tirar la toalla infinidad de veces, pero me daba pereza tener que recogerla después. He estado cuatro años intensos enamorada de la misma persona, de sus defectos, de sus abrazos por la noche antes de dormir, de sus caras de enfadado seguidas de unaIMG_6638 inevitable sonrisa, de sus tonterías. Los martes trece pasaron a convertirse en mis días preferidos. He llorado durante 31 días sin saber por qué. Me he cabreado en infinidad de ocasiones sin tener una razón. He sonreído tantas veces que me faltaban horas del día para hacerlo. He echado a personas de mi vida que realmente merecían estar en ella, y hay otras que me han hecho el favor de irse solas. He contado minuto a minuto del reloj, rezando porque las agujas dejasen de correr pero el tiempo pasaba aún más deprisa, y también he querido que las horas volasen pero se detuvo el reloj por un momento. He estado rodeada de gente mala en mi vida, pero doy gracias por las personas que tengo hoy a mi lado. He tenido cinco amores a primera vista y alguno que otro a primera pista. He bailado y cantado hasta que ha salido el sol luchando contra el dolor de los tacones en mis pies. He visto el amanecer tirada en la playa. He hecho tantas tonterías que hay gente que ya no me toma en serio. He dejado aparcadas canciones porque las asociaba con momentos que no quiero recordar. He bailado bajo la lluvia cantando ‘i’m singing in the rain’ creyéndome la protagonista del videoclip de mi propia vida. He gritado mucho, muchísimo, hasta llegar a ponerme ronca. He saltado en los charcos mientras el resto del mundo los evitaba. Me han fallado muchas personas, pero yo he fallado a muchas otras. Me he puesto metas que yo misma sabía que nunca ibIMG_6640a a intentar alcanzar, y propósitos que nunca cumpliría. He dicho ‘yo nunca haría..’ y finalmente he tenido que tragarme mis palabras. He hecho favores a personas sin recibir ni un simple ‘gracias’ a cambio. He sido muy orgullosa en momentos que sabía que no llevaba la razón. Me he negado a pedir perdón cuando sabía que debía hacerlo. Me he reído de mí misma infinidad de veces. Me he visto incapaz de decir ‘te quiero’ cuando en realidad lo sentía. He mentido sin tener un por qué, y he pecado de sincera en otras ocasiones. He sumado momentos a mi vida, y he restado muchos otros que no merecen ser recordados. Me he agobiado hasta el punto de bloquearme y no saber qué hacer. Tengo tantos defectos que no existen bolis para escribirlos. Tengo miles de libretas en blanco que me da pena utilizar. Tengo la manía de hacer planes que nunca se realizarán, y de organizar mis días, minuto a minuto. Soy de las que dice ‘la esperanza es lo último que se pierde’, y después soy la primera en perderla. Soy muy negativa conmigo misma, pero muy optimista con el resto de la gente. Siempre que como algo dulce, necesito comer algo salado después. He tenido una misma canción en la cabeza durante días enteros sin que ésta me gustase. Se me ha pegado el bostezo de gente que pasaba por mi lado caminando por la calle. He intentado estornudar con los ojos abiertos muchas veces, aún dándome cuenta la primera vez de que era imposible. He comido lo mismo durante tres días por pereza a cocinar. He escuchado música durante once horas seguidas. He aprendido IMG_6639que los celos no llevan a ninguna parte y que hay cosas por las que no debemos derramar ni una lágrima.

He aprendido y vivido muchas cosas, pero no son comparables a todas las que me quedan por pasar, porque ‘la vida no se mide por las veces que respiras, sino por aquellos momentos que te dejaron sin aliento’

#tréboltrece

El tiempo todo, locura.

Hay veces que echo la vista atrás y me vienen a la cabeza miles de momentos, canciones, palabras, personas. Algunas de estas cosas siguen formandanna2_copiao parte de mi vida y otras no. Permanecerán siempre en mis recuerdos pero ya no formarán parte de mi presente, se quedarán guardadas en el pasado, en ese cajón que muchas veces es mejor no abrir.

¿Cuántas veces hemos escuchado una canción que nos recordaba a algo o alguien y conseguía sacar nuestra parte más tierna? Miles, ¿verdad? Cuando pasa el tiempo conseguimos ser capaces de recordar ciertas cosas o momentos con una sonrisa en la cara y pensando que todo fue por algo mejor, que si algo se acabó era porque así tenía que ser. Es así como nos consolamos, y ese consuelo es lo que consigue hacernos seguir adelante y no quedarnos anclados en un pasado que ya no tenía futuro.

Realmente, si lo pensamos fríamente, nadie merece que lo recordemos con tristeza, porque al fin y al cabo la vida es así, ¿no? Personas que salen de tu vida para dejar entrar a otras que ocuparán su lugar.

”Nunca te duermas sin un sueño, ni te levantes sin ningún motivo. Tampoco vivas por nadie que no esté dispuesto a vivir por ti. Recuerda que ningún día se parece a otro y que nadie se parece a ti. Que sólo hay una persona capaz de hacerte feliz y esa persona eres tú misma. Si hay gbaile-rock-and-rollente que quiere entrar en tu vida, que entre, y si hay gente que quiere salir de ella, que salga, pero que no se queden en la puerta porque molestan a los que quieren entrar.”

Y, así es, en eso consiste este juego que se llama ‘vivir’, en dejarnos sorprender por lo que viene, esperanzados de que sea mejor que lo anterior. Podemos resumirlo todo en ‘tiempo’, ya que dicen que el tiempo todo lo cura, aunque yo soy más partidaria de decir que ‘el tiempo, todo locura’, porque siempre hay un poco de locura en el amor, pero siempre hay un poco de razón en la locura..

Me gustas tú

Me gusta el olor a café por las mañanas. Me gusta ponerme los auriculares y evadirme del mundo. Me gusta viajar. Me gusta ver a alguien sonreír por la calle. Tirarme horas haciendo planes que nunca se harán. Me gusta hacer fotos. Me gusta escribir. Me gusta. Me gustas.

imagenes-de-enamorados-riendoMe gusta conocer gente nueva. Me gustan las tardes tomando cañas con ellas. Me gustan las noches de desenfreno y las mañanas de ibuprofeno. Me gustan las tardes de relax y las tardes de mil planes. Me gustan los viajes sin planear. Los cafés de las tres que se alargan hasta las ocho. Me gusta soñar. Soñarte. Suéñame.

Me gusta dormir. Comer. Bailar. Me gustan los días de charla hasta las tantas. Me gusta la playa. Los días de lluvia. Me gustan los buenos consejos. Me gustan las noches de copas que nunca acaban. Me gustan los abrazos a destiempo. Me gusta hablar. Cantar. Reír, que me rías. Ríeme.

Me gustan tus indecisiones. Me gustan tus palabras bonitas. Hacerte creer que me las creo. Me gustan los ratitos de soledad. Estar rodeada de gente. Me gusta leer. Que me lean. Me gusta tocarte el pelo. Me gustan los amores a primera vista. Me gusta pensarte. Te pienso. Piénsame.

imagenes-de-enamorados-riendo-9Me gustan los refranes, porque el que la sigue la consigue, y el que algo quiere, algo le cuesta. Porque nunca es tarde si la dicha es buena, y si la palabra es plata, el silencio es oro. Porque quien espera, desespera, y aunque la mona se vista de seda, mona se queda. Me gustan tus dichos. Tus locuras. Me gustan las frases vacías. Las canciones que lo dicen todo. Los silencios. Los gritos. Grítame.

Me gustas tú. Y a ti, ¿qué te gusta?